Europa
PALOMA PIOT PÉREZ-ABADÍN - ALEMANIA

Paloma Piot en la conferencia NAACL en Albuquerque (Estados Unidos)
Ingeniera de software e investigadora Marie Curie
“Hace falta educación digital desde edades tempranas, que enseñe a reconocer el acoso, a no replicarlo y a pedir ayuda, y que implique tanto a familias como a profesorado”
Texto: Javier de Francisco ©
La obtención de la beca predoctoral del programa europeo Marie Skłodowska-Curie (MSCA) -solo llegan a recibirla el 2% de los solicitantes-, su trayectoria como investigadora de la Universidad de A Coruña, su participación en congresos internacionales en varios continentes y las publicaciones académicas sobre su especialidad, la detección del discurso de odio y el acoso en las redes sociales, dan cuenta del nivel y de las capacidades que acredita la coruñesa Paloma Piot Pérez-Abadín. A pesar de su juventud, forma parte de la primera línea del desarrollo tecnológico y ético en Inteligencia Artificial en Europa. Es ingeniera de software y realizó su tesis doctoral dentro del proyecto de la red europea de doctorado HYBRIDS. Actualmente desenvuelve su labor de investigadora en el Departamento de Ciencias de la Computación y Tecnologías de la Información de la Universidad de A Coruña y en el CITIC (Centro de Investigación en TIC). En 2021 fue distinguida a nivel nacional con el Premio al Mejor Proyecto Universitario de Software Libre.

Paloma Piot en la conferencia ICWSM 2024 en Buffalo (Estados Unidos)
¿En qué centro y país has estado formándote tras recibir tu beca Marie Curie?
Antes de la beca trabajaba en Viena como ingeniera de software en un centro de innovación. Decidí aplicar a una beca predoctoral Marie Curie (MSCA) para el proyecto HYBRIDS y volví a A Coruña para realizar la tesis con ella. Durante la beca hice diez meses de estancias, ocho de ellos en el extranjero: tres meses en la Radboud University de Nijmegen (Países Bajos) y cinco en GESIS, en Colonia (Alemania). Los otros dos meses de estancia fueron en Santiago de Compostela, en la empresa imaxin | software. El resto del tiempo lo pasé en A Coruña, desarrollando la tesis.
Durante esas estancias, ¿en qué área de investigación has estado trabajando?
Mi investigación se ha centrado en la detección de discurso de odio en redes sociales, dentro del proyecto europeo HYBRIDS. Las estancias me permitieron trabajar con grupos de otros campos y abordar el problema desde perspectivas complementarias.
¿Te abre muchas puertas haber entrado en el programa europeo de referencia en formación doctoral, en el que además tu tesis ha obtenido la distinción cum laude?
Sí, muchas. La beca exige una gran movilidad, y eso me ha permitido conocer a investigadores de campos muy distintos y empezar colaboraciones que de otro modo no habrían surgido. Además, me ha permitido presentar mi trabajo en conferencias por todo el mundo, como Buffalo, Los Ángeles, Albuquerque, Italia, Palma de Mallorca o Marruecos, y ampliar mi red académica. La tasa de aceptación de estas becas ronda el 2%, así que también es un reconocimiento en sí mismo.

Paloma Piot con compañeros de Gesis en Colonia
Eres ya habitual en conferencias internacionales. ¿Es la parte más destacada de tu etapa actual?
Una parte importante de esta experiencia internacional ha sido la participación en conferencias científicas en distintos países. Como he comentado, durante la tesis he tenido la oportunidad de presentar mi trabajo en encuentros internacionales como ICWSM 2024 y 2026, en Buffalo y Los Ángeles; ECIR 2025, en Lucca (Italia); NAACL 2025, en Albuquerque (Estados Unidos); y EACL 2026, en Rabat (Marruecos), entre otras. Estos congresos me han permitido compartir resultados de investigación, conocer a otros investigadores y establecer contactos y colaboraciones con grupos de diferentes países.
¿Actualmente qué proyectos estás desarrollando o a punto de iniciar?
Estos tres años me he dedicado a la tesis sobre discurso de odio dentro de HYBRIDS. Ahora continúo esta línea de investigación en el IRLab de la Universidad de A Coruña, quizá con un enfoque más perspectivista, que tiene en cuenta que distintas personas perciben el odio de forma distinta, o explorando estrategias como el counter speech.
Medidas como prohibir el móvil en los centros de enseñanza y limitar la edad para utilizar las redes sociales, ¿son suficientes para combatir la violencia y el acoso en las redes sociales?
Son medidas que pueden ayudar, pero no son suficientes. Reducen la exposición, sobre todo durante la jornada escolar, pero no atacan la raíz del problema: el acoso y la violencia no desaparecen, se trasladan a otros espacios y a otros horarios, y los menores suelen encontrar la manera de saltarse los límites de edad. Además, prohibir sin acompañar puede generar el efecto contrario: si los jóvenes no aprenden a manejar estas herramientas con criterio, llegarán a ellas igualmente, pero con menos recursos para protegerse. Creo que hace falta un enfoque más amplio. Por un lado, educación digital desde edades tempranas, que enseñe a reconocer el acoso, a no replicarlo y a pedir ayuda, y que implique tanto a familias como a profesorado. Por otro, responsabilidad de las plataformas: no basta con exigir a los usuarios que se comporten bien si los sistemas de recomendación están diseñados para amplificar lo más polarizante. Y por último, tecnología y regulación que permitan detectar y frenar estos contenidos a tiempo, con garantías. Las restricciones son una pieza más del puzzle, no la solución.

Paloma Piot en la conferencia ICWSM 2026 en Los Ángeles
¿Existen buenas herramientas para detectar fácilmente el discurso de odio? ¿El problema viene después, cuando se requieren actuaciones urgentes para frenarlo?
Hay herramientas que funcionan razonablemente bien con el odio explícito. Lo difícil es el contexto: la ironía, el odio implícito, los códigos que cambian rápido y las diferencias entre idiomas y culturas. Además, la percepción de lo que es odio varía entre personas, y por eso me interesa el enfoque perspectivista. El problema serio llega después: decidir qué hacer, con qué rapidez y con qué garantías para la libertad de expresión. Ahí hacen falta moderación humana, transparencia y regulación.
Por otra parte, los mensajes catastrofistas sobre el mal uso de la Inteligencia Artificial, ¿son correctos y responden a la realidad?
En parte son exagerados y en parte acertados. Las visiones apocalípticas desvían la atención de riesgos reales y actuales, como la desinformación, los sesgos, el uso para acoso o manipulación y la opacidad de los sistemas. Pero minimizar los riesgos tampoco es razonable. Lo adecuado es evaluar con rigor, auditar de forma independiente y regular de manera proporcionada.

Paloma Piot impartiendo una conferencia en la Universidad de A Coruña
En 2021 fuiste la ganadora del Premio al Mejor Proyecto Universitario de Software Libre. ¿Sigues trabajando en ese tipo de programación abierta a los usuarios?
Sí. Aquel proyecto trataba de la detección de depresión en redes sociales, y desde entonces mantengo la misma filosofía: todo lo que he publicado durante la tesis ha sido en acceso abierto.
¿Por qué crees que el alumnado de la Facultad de Informática de A Coruña acredita nivel, formación y prestigio académico?
Porque la FIC (Facultad de Informática de la Universidad de A Coruña) es un referente y sus grados son de muy alta calidad. En mi caso personal, gracias a esa formación pude trabajar como ingeniera de software en un centro de innovación en Viena y después conseguir la beca MSCA.

Paloma Piot durante una ponencia en ECIR 2025 en Lucca (Italia)
¿Para los egresados hay buenas oportunidades laborales en Galicia o el futuro pasa por salir al exterior?
Es cierto que fuera las oportunidades suelen ser mejores a nivel económico, y eso hace que muchas personas se vayan, algo que yo misma viví cuando trabajé en Viena. Pero en Galicia hay muchísimo talento, y creo que el reto es potenciarlo y hacer todo lo posible para que no se escape. Eso pasa por ofrecer buenas condiciones, proyectos ambiciosos y una conexión real entre la universidad, la investigación y las empresas. Salir fuera aporta perspectiva y contactos, y es una experiencia que recomiendo, pero lo ideal es que quien se vaya lo haga porque quiere y que, si desea volver, aquí encuentre un lugar donde desarrollarse.
¿De qué zona de Galicia eres? ¿Tu familia paterna es originaria de Francia?
Soy de A Coruña, y aquí he estudiado y he vuelto a vivir después de pasar un tiempo fuera. En cuanto a la familia, mi padre y mi familia paterna son belgas.
¿Qué aficiones principales te gusta practicar?
Mi gran afición es la fotografía, sobre todo la de conciertos y artistas. Me encanta captar la energía de un directo, y he tenido la suerte de fotografiar a bandas como Muse, Fontaines D.C., Slowdive o Blur, entre otras. Es mi manera de desconectar de la investigación.

Patricia Piot en otro momento de la conferencia NAACL de Albuquerque (USA)

























